Capitulo VIII. 8
Tal vez te preguntes cómo es posible que la voz de algo que no existe pueda ser tan insistente. ¿Has pensado alguna vez en el poder de distorsión que tiene lo que deseas, aun cuando no es real?. Son muchos los casos que demuestran cómo lo que deseas distorsiona tu percepción. Nádie puede dudar de la pericia del ego para presentar casos falsos. Nadie puede dudar tampoco de qué estas dispuesto a escucharle hasta que decidas no aceptar nada excepto la verdad. Cuando dejes de lado al ego, éste desaparecerá. La voz del Espiritu Santo es tan potente como la buena voluntad que tengas de escucharla. No puede ser más potente sin que viole tu libertad de decisión, que el Espiritu Santo intenta restaurar, no menoscabar.
domingo 7 de diciembre de 2008
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